Las injusticias no prescriben nunca.
Al final de la primavera del año 1999, tropas castellanas iniciaron un asedio a la villa de Vitoria que acabó nueve meses después, ya iniciado el año 1200, con su rendición y ocupación, en lo que fue el preludio de la anexión de toda la parte occidental del Reino de Navarra, desde el mar Cantábrico al río Ebro, por parte de los castellanos.
Hoy, nosotros, vitorianos y vitorianas, alaveses y alavesas, navarros y navarras del siglo XXI, queremos