Nabarrako Jenioa
Iñigo Saldise Alda
“En ninguna parte puede estudiarse la variabilidad de la simiente humana por el juego de las influencias naturales mejor que en Nabarra”. Arturo Campión en su obra El Genio de Nabarra.
El día 3 de diciembre las instituciones impuestas por los españoles en la Nabarra reducida y residual, realizarán la Celebración “oficial” del Día de Navarra, coincidiendo con la festividad católica del co-patrón de la Comunidad foral y Española de Navarra, Frantses de Jasso y Azpilkueta o San Francisco Javier, después de que en el año 1985 el Partido Socialista Obrero Español lo trasladará a esa fecha, ya que el día original elegido en un principio coincidía con la efeméride de la cruenta batalla de Noain del año 1521, donde más de 5000 patriotas nabarros murieron en defensa de las libertades nabarras y de la independencia del Reino de Nabarra, lo que finalmente significo la ocupación total española de todos los territorios, legítimamente nabarros, existentes al sur del Pirineo. Una batalla llevada a cabo ante un nuevo e ilegal ataque de tropas españolas.
Como contraposición a las instituciones españolas existentes en la C.f.,
el colectivo cultural nabarro, Orreaga Fundazioa, comenzó hace ya trece
años unos actos populares durante ese mismo día 3 de diciembre, los
cuales están totalmente desmarcados de esas instituciones ajenas a la
cultura ancestral y por lo tanto propia, de los nabarros y las nabarras.
Este año desde ese colectivo cultural autóctono y gracias a un mensaje
informativo de otro colectivo natural de este País, cuyo nombre es
1512-2012, Nafarroa Bizirik! conocemos que este año las actividades
preparadas desde Orreaga Fundazioa llevan por eslogan: “500 urte gero
Nafarroa tinko dago”.
Hay que decir que esta ceremonia y festividad instaurada originariamente
desde las instituciones españolas impuestas en la Nabarra reducida y
residual, no es la primera en poseer el nombre de día de Navarra, ya que
desde el año 1978, el último domingo de abril, se celebra en una
localidad de la Nabarra del norte del Pirineo, concretamente en Baigorri,
el Nafarroaren Eguna. Ésta celebración cultural es realizada
exclusivamente por nabarros y nabarras, teniendo como objetivo principal y
primordial, incentivar la unidad de todos los nabarros, hombres y mujeres,
rompiendo así las fronteras y divisiones impuestas desde los imperios
colonizadores español y francés.
Este año y siempre mirando hacia un futuro próximo en el cual nos
debemos obligar en alcanzar la libertad, estas reivindicaciones y actos
ajenos a las instituciones impuestas españolas y/o francesas, que
físicamente no nos representan, no deben quedarse como flores de un día.
Finalmente, somos nosotros los nabarros y las nabarras de cualquier rincón
de nuestra geografía política real y correcta, plena en definitiva, los
que debemos trabajar todos los días, uno tras otros, año tras año, no
solo en la protección y divulgación de nuestra cultura, o en la
recuperación de nuestra lengua milenaria haciendo que se escuche de nuevo
en todos los rincones de Vasconia o Nabarra Osoa, sino debemos exigirnos
ahondar en el conocimiento de nuestra verdadera historia política,
aparcando o eliminado planteamientos y paradigmas irrefutablemente
erróneos, con el objetivo primordial y básico de recuperar algún día
cercano o próximo, la plena soberanía e independencia de nuestro Estado,
Nabarra.
Así pues, este próximo 3 de diciembre no debe quedarse de nuevo como
algo anecdótico, sino debe de ser un día más de trabajo para todos
nosotros, los nabarros y las nabarras. Solo a través de una total
constancia en nuestro trabajo patrio, podremos conseguir el objetivo
primordial de la recuperación de la plena soberanía del Estado de
Nabarra, en donde realmente nuestra cultura y nuestra lengua original y
propia, permanecerán a salvo de las políticas de exterminio realizadas y
llevadas a cabo hasta la fecha por esos imperios, un reino y una república
ciertamente ajenos y extraños, que no tiene mayor objetivo que el de
conquistar finalmente a los nabarros y a las nabarras, no solo mediante la
aniquilación de nuestra lengua y cultura, sino acelerando su colonización
política y judicial.
La alianza franco-española contra Nabarra es absoluta. Para ello desde
las metrópolis de Madrid y Paris, no paran de alentar e incentivar
nuestra actual y lamentable división interna. No dudan en imponernos sus
políticas, aplicar e incluso modificar sus leyes contra cualquier atisbo
de una resistencia real y finalmente, promocionar incansablemente sus
urnas buscando su legitimación ante toda opinión política y pública
mundial. A esto hay que sumarle la existencia de unas fronteras y
divisiones llevadas a cabo por esos imperios para nuestro territorio
realmente antinaturales, ilegales y falsas, que incluso tristemente son
aceptadas por agentes de este País que cierta y asombrosamente están
colonizados, contando todas esas divisiones con la permanente
militarización franco-española sobre el terreno, clara y patentemente
demostrable al comprobar la presencia de sus policías y ejércitos
invasores por toda la Nabarra Plena, los cuales siempre están amparados
por sus constituciones y sus leyes extranjeras.
Por todo ello y más, es el momento de plantearse el hacer una política
de verdad, una política estatal. Desde el mismo día 3 de diciembre
debemos hacer una reflexión individual y colectiva seria, dejando aún
lado aspectos enmarcados en un folclorismo que incluso llega a divertir a
los agentes colonizadores y ejercer ya de una forma política, para que
así realmente se preocupen los conquistadores. Hay que escuchar y
estudiar cualquier planteamiento político autóctono, sin ningún tipo de
censuras, insultos y calumnias hacia aquellos compatriotas que los
realizan, llegando incluso y si es necesario, a realizar una sensata
autocrítica sobre nuestros actos pasados, de ayer o de hace cien,
quinientos u ochocientos años, como única vía verdadera de enmendar
esos errores que subsisten enquistados en nuestro Pueblo-Nación,
facilitándose así y de manera correcta nuestra necesaria unidad con
vistas a la aceleración de la creación de un auténtico Gobierno de
Nabarra, provisional, unitario, plural, propio y soberano, que encauce y
dirija definitivamente el Genio de Nabarra existente en todos nosotros,
los nabarros y las nabarras, marcando las pautas y directrices que debemos
seguir para que irrevocablemente nos lleven a recuperar nuestra anhelada
independencia y libertad.
“En ninguna parte puede estudiarse la variabilidad de la simiente humana por el juego de las influencias naturales mejor que en Nabarra”. Arturo Campión en su obra El Genio de Nabarra.
El día 3 de diciembre las instituciones impuestas por los españoles en la Nabarra reducida y residual, realizarán la Celebración “oficial” del Día de Navarra, coincidiendo con la festividad católica del co-patrón de la Comunidad foral y Española de Navarra, Frantses de Jasso y Azpilkueta o San Francisco Javier, después de que en el año 1985 el Partido Socialista Obrero Español lo trasladará a esa fecha, ya que el día original elegido en un principio coincidía con la efeméride de la cruenta batalla de Noain del año 1521, donde más de 5000 patriotas nabarros murieron en defensa de las libertades nabarras y de la independencia del Reino de Nabarra, lo que finalmente significo la ocupación total española de todos los territorios, legítimamente nabarros, existentes al sur del Pirineo. Una batalla llevada a cabo ante un nuevo e ilegal ataque de tropas españolas.
Como contraposición a las instituciones españolas existentes en la C.f.,
el colectivo cultural nabarro, Orreaga Fundazioa, comenzó hace ya trece
años unos actos populares durante ese mismo día 3 de diciembre, los
cuales están totalmente desmarcados de esas instituciones ajenas a la
cultura ancestral y por lo tanto propia, de los nabarros y las nabarras.
Este año desde ese colectivo cultural autóctono y gracias a un mensaje
informativo de otro colectivo natural de este País, cuyo nombre es
1512-2012, Nafarroa Bizirik! conocemos que este año las actividades
preparadas desde Orreaga Fundazioa llevan por eslogan: “500 urte gero
Nafarroa tinko dago”.
Hay que decir que esta ceremonia y festividad instaurada originariamente
desde las instituciones españolas impuestas en la Nabarra reducida y
residual, no es la primera en poseer el nombre de día de Navarra, ya que
desde el año 1978, el último domingo de abril, se celebra en una
localidad de la Nabarra del norte del Pirineo, concretamente en Baigorri,
el Nafarroaren Eguna. Ésta celebración cultural es realizada
exclusivamente por nabarros y nabarras, teniendo como objetivo principal y
primordial, incentivar la unidad de todos los nabarros, hombres y mujeres,
rompiendo así las fronteras y divisiones impuestas desde los imperios
colonizadores español y francés.
Este año y siempre mirando hacia un futuro próximo en el cual nos
debemos obligar en alcanzar la libertad, estas reivindicaciones y actos
ajenos a las instituciones impuestas españolas y/o francesas, que
físicamente no nos representan, no deben quedarse como flores de un día.
Finalmente, somos nosotros los nabarros y las nabarras de cualquier rincón
de nuestra geografía política real y correcta, plena en definitiva, los
que debemos trabajar todos los días, uno tras otros, año tras año, no
solo en la protección y divulgación de nuestra cultura, o en la
recuperación de nuestra lengua milenaria haciendo que se escuche de nuevo
en todos los rincones de Vasconia o Nabarra Osoa, sino debemos exigirnos
ahondar en el conocimiento de nuestra verdadera historia política,
aparcando o eliminado planteamientos y paradigmas irrefutablemente
erróneos, con el objetivo primordial y básico de recuperar algún día
cercano o próximo, la plena soberanía e independencia de nuestro Estado,
Nabarra.
Así pues, este próximo 3 de diciembre no debe quedarse de nuevo como
algo anecdótico, sino debe de ser un día más de trabajo para todos
nosotros, los nabarros y las nabarras. Solo a través de una total
constancia en nuestro trabajo patrio, podremos conseguir el objetivo
primordial de la recuperación de la plena soberanía del Estado de
Nabarra, en donde realmente nuestra cultura y nuestra lengua original y
propia, permanecerán a salvo de las políticas de exterminio realizadas y
llevadas a cabo hasta la fecha por esos imperios, un reino y una república
ciertamente ajenos y extraños, que no tiene mayor objetivo que el de
conquistar finalmente a los nabarros y a las nabarras, no solo mediante la
aniquilación de nuestra lengua y cultura, sino acelerando su colonización
política y judicial.
La alianza franco-española contra Nabarra es absoluta. Para ello desde
las metrópolis de Madrid y Paris, no paran de alentar e incentivar
nuestra actual y lamentable división interna. No dudan en imponernos sus
políticas, aplicar e incluso modificar sus leyes contra cualquier atisbo
de una resistencia real y finalmente, promocionar incansablemente sus
urnas buscando su legitimación ante toda opinión política y pública
mundial. A esto hay que sumarle la existencia de unas fronteras y
divisiones llevadas a cabo por esos imperios para nuestro territorio
realmente antinaturales, ilegales y falsas, que incluso tristemente son
aceptadas por agentes de este País que cierta y asombrosamente están
colonizados, contando todas esas divisiones con la permanente
militarización franco-española sobre el terreno, clara y patentemente
demostrable al comprobar la presencia de sus policías y ejércitos
invasores por toda la Nabarra Plena, los cuales siempre están amparados
por sus constituciones y sus leyes extranjeras.
Por todo ello y más, es el momento de plantearse el hacer una política
de verdad, una política estatal. Desde el mismo día 3 de diciembre
debemos hacer una reflexión individual y colectiva seria, dejando aún
lado aspectos enmarcados en un folclorismo que incluso llega a divertir a
los agentes colonizadores y ejercer ya de una forma política, para que
así realmente se preocupen los conquistadores. Hay que escuchar y
estudiar cualquier planteamiento político autóctono, sin ningún tipo de
censuras, insultos y calumnias hacia aquellos compatriotas que los
realizan, llegando incluso y si es necesario, a realizar una sensata
autocrítica sobre nuestros actos pasados, de ayer o de hace cien,
quinientos u ochocientos años, como única vía verdadera de enmendar
esos errores que subsisten enquistados en nuestro Pueblo-Nación,
facilitándose así y de manera correcta nuestra necesaria unidad con
vistas a la aceleración de la creación de un auténtico Gobierno de
Nabarra, provisional, unitario, plural, propio y soberano, que encauce y
dirija definitivamente el Genio de Nabarra existente en todos nosotros,
los nabarros y las nabarras, marcando las pautas y directrices que debemos
seguir para que irrevocablemente nos lleven a recuperar nuestra anhelada
independencia y libertad.
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